Desde Fasgar por la Cuesta de Ocidiello,
el collado Campo y las colladas de Arca de Agua y del Pando, para bajar a
Vegapujín; y por el viejo camino del Valle Gordo, regresar a Fasgar
El río Omaña nace en la vertiente
meridional del puerto de la Magdalena y corre hacia el sur para confluir con el
Luna en la zona conocida como La Ribera, y conformar allí el nacimiento del río
Órbigo, afluente del Esla. En su recorrido, el río Omaña atraviesa la comarca a
la que da nombre, declarada por la UNESCO "Reserva Universal de la
Biosfera". Esta comarca de Omaña está dividida en cinco municipios, y el
de Murias de Paredes, donde nace el río, es el situado más al norte y uno de
los más extensos.
Al Ayuntamiento de Murias de Paredes
pertenece el pueblo de Fasgar, donde por la unión de los arroyos Urdiales y Fasgarejo
nace el río Vallegordo, un importante afluente del Omaña. Pues bien, a Fasgar
en Omaña acudimos hoy para realizar esta caminata propuesta y coordinada en el grupo La
Peñuca por José Manuel Tejera, quien en su convincente presentación aportó
interesantes datos históricos y geográficos que intentaré reflejar en este
artículo. Se trata de una caminata circular por el municipio de Murias de
Paredes, aproximándonos hacia el oeste a la linde con terrenos del Ayuntamiento
de Igüeña, cuyas aguas ya vierten al Sil.
Hermoso detalle de Fasgar de Omaña
Al iniciar el camino en la plaza del
pueblo, a 1 315 metros de altitud, seguimos el indicador hacia el Campo de
Santiago, y por buena pista de tierra entre bosque de abedules ascendemos por la Cuesta de Ocidiello; a
nuestra derecha dejamos cada vez más al fondo el arroyo Urdiales en las
praderas de Foncabado. La primera parada es junto a una buena fuente a la vera
del camino; reformada en los años noventa del pasado siglo, se adorna con un
poema titulado "La Fuente, la Sed y el Mar", versos del poeta local
Samuel Rubio.
Por la Cuesta de Ocidiello al Campo de Santiago
Tras el descanso junto a la fuente y
las fotos de rigor, continúa el ascenso hasta el collado Campo o collado
Ocidiello, a 1 641 metros de altitud. Este collado se encuentra en la divisoria
entre las cuencas del Omaña, y por tanto del Duero, y del Sil, pues hacia
occidente, pocos metros más abajo, está el Campo de Santiago, amplia pradería
en un valle de origen glaciar donde nace el río Boeza, que desemboca en el Sil
en Ponferrada.
"La Fuente, la Sed y el Mar"; Samuel Rubio, 1981
Nosotros, abandonando la pista,
seguimos en fuerte ascenso hacia el sur por sendero entre monte bajo y
atravesando abundantes pedreros. Al llegar al Campo de la Vallina Escura, la
vista hacia el Campo de Santiago es total: el nacimiento del río Boeza entre
hermosos meandros, antes de precipitarse por una estrecha canal hacia tierras
del Bierzo; el edificio que fue posada y bar para caminantes y ganaderos y la
ermita de Santiago. Esta ermita, junto a otros indicadores, es señal de que por
aquí pasaba el Viejo Camino de Santiago, también llamado Camino de la Montaña, una
alternativa en la época medieval para huir de las zonas más conflictivas en el
Camino Francés, al que se une de nuevo en el Bierzo; tras tiempo en el olvido,
hoy está en proceso de recuperación y de nuevo señalizado.
Campo de Santiago: río, posada y ermita
El ascenso, tras el paso junto a una
llamativa torre de piedras, continúa por la línea divisoria entre los
municipios de Murias de Paredes y de Igüeña hasta alcanzar el Sesteadero del
Buey de Fraile (1 904 metros). Desde aquí se columbra al fondo del valle del
Boeza Colinas del Campo de Martín Moro, el pueblo de nombre más largo y que
homenajea a los montañeros llegados de Salientes después de pasar por la cumbre
del Catoute; un pico que también asoma entre otras cumbres apuntadas bien a lo
lejos por los más amantes de los riscos.
El camino por la vertiente de aguas
nos deja ver a nuestra izquierda los Llaos de Baucín y mucho más
al fondo Fasgar, adonde podríamos bajar acortando el recorrido; pero no es éste
nuestro mandato, sino seguir el ascenso hasta coronar el pico Fernán Pérez,
también llamado Arcos de Agua, a 2 062 metros de altitud, nuestra primera
cumbre de la jornada. Luego, dando la espalda a las tierras de Igüeña, nos
adentramos definitivamente en Omaña.
Los Llaos de Baucín; al fondo, en el valle, se adivina Fasgar
Se trata ahora de un fuerte
descenso, haciendo camino entre un sembrado de altas escobas, hasta los 1 972
metros, donde está la collada de Arca de Agua. Y en un nuevo ascenso alcanzamos
entonces la segunda cumbre: Peña Cefera a 2 012 metros de altitud. Aquí, con la
mejor vista a nuestros pies de las tres lagunas de Baucín, dispone el coordinador
el lugar para el descanso, la comida y la conversación; más a lo lejos se
disfruta con el panorama de las tierras de Babia, bajo el perfil de la
Cordillera y el inevitable macizo de las Ubiñas.
Pico Fernán Pérez y Peña Cefera; entre ambos, la collada de Arca de Agua
Después del descanso viene un nuevo
y algo complicado descenso hasta los 1 866 metros, junto a otra curiosa torre
de piedra; el camino entonces mejora, en el cómodo y agradable paso por las
praderías del Campón de Posada. Al llegar al Teso de Pidriera (1 667 metros),
bordeamos un altozano y en ligero ascenso alcanzamos la collada del Pando (1
875 metros); un cartel nos informa que desde aquí hay camino hasta Tremor de
Arriba, que divisamos a lo lejos y al fondo de su amplio valle: se trata de un
pueblo del Ayuntamiento de Igüeña, en la zona minera del Bierzo, en cuyas
proximidades se muestran vestigios de las explotaciones a cielo abierto.
Desde el Teso de Pidriera hacia la collada del Pando
A partir de la collada del Pando,
para nosotros todo será descenso por buena pista de tierra y piedra. Así,
pasamos por Los Tablados (1 462 metros), un cruce en el que ambos caminos nos
llevarían hasta el fondo del Valle Gordo: uno hacía Posada de Omaña y el otro,
que nosotros seguiremos entre bosque de robles y prados
cercados de piedra, hasta Vegapujín.
Al llegar a Vegapujín, a 1 284 metros
de altitud, recorremos parte del pueblo para enlazar con el último tramo del
que fue antiguo camino de Aguasmestas a Fasgar. Por él circularon -informa un
cartel en la plaza del pueblo- caminantes y mercancías hasta el trazado de la
actual carretera a mediados de los años sesenta del pasado siglo.
Vista de Vegapujín al fondo del camino
Este camino casi llano y en muy buen
estado remonta el río Vallegordo por su margen derecha, entre prados, tierras
de labor y bosque de ribera; son unos dos kilómetros y medio muy agradables, al
final de esta caminata que desde Fasgar nos llevó a recorrer los montes de
Omaña en su vertiente más occidental, con vistas a la comarca del Alto Sil.
Hermosura otoñal de Omaña, en la foto de Ana Fabián
Las fotos, excepto la última, son de Juan Lobelle
(El
grupo de montaña La Peñuca
de Gijón realizó esta ruta el sábado, 3 de octubre de 2015)
No hay comentarios:
Publicar un comentario